Perdone, ¿dónde está la playa? [por el Socorrista]
La verdad sobre beach-teting y titi-pilling
La arena hirviendo bajo los pies, la paella en el restaurante con pedruscos de avecrem, las terrazas, las broncas al buscar un parking, el Aftersun. Todos los veranos son diferentes y al mismo tiempo iguales que el año anterior.
El papel más difícil lo lleva siempre papi, el ser más despreciado e incomprendido de la tierra.
Mientras todos disfrutan en la playa e intentan olvidarse de sus problemas, él, incansable, está haciendo su curso intensivo como todos los años: “Pillar Tetas”.
Estas clases, de varias horas diarias, son enormemente agotadoras, pero “hay que ir”. Y aunque el calor en la playa es insoportable y cruel, él, cumplidor y responsable, va y repasa una y otra vez la lección.
Y la verdad, así, currándoselo a lo bestia, profundiza mogollón.
Las mamis, siempre más tranquilas, simplemente se abandonan a la tumbona y se dejan acariciar por el sol. Tienen los ojos cerrados y piensan en cositas. ¿En qué cositas piensan las mujeres cuando sus maridos están estudiando? Yo no lo sé.
Pero creo que no piensan en ellos.

Un momento de reflexión y descanso en el curso de Verano.