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Chiste

El transporte público de Cuenca con la cultura [por I. Ave]
Se multiplica el número de lectores por parada de bus en la ciudad
PARADA DEL ALCAMPO, 4 DE LA TARDE.- Es un éxito la nueva campaña que la Oficina del Transporte Público de Cuenca viene desarrollando esta temporada en pos de la lectura de libros. Hasta hoy, la queja más frecuente formulada por parte de la Asociación de Lectores En el Bus (ALEBUS) argumentaba que era imposible leerse un solo capítulo de El péndulo de Foucault en la escasa media hora que tardaba en llegar el bus nº 7 para ir al Lídel a comprar yogures de fruta.

Afortunadamente, este tiempo atrás se han reajustado las frecuencias de paso de los buses para mitigar Leer el resto de esta entrada »
El canto de la serpiente
Cuando los rinocerontes cruzan el Júcar
En verano el alma se bambolea en la cuerda de la ropa. Las lavadoras centrifugan al ritmo de Cuba. Las siestas no llegan a los aeropuertos. Y los galanes de noche empiezan a cantar sus dramáticas cursiladas a lo Concha Piquer.
Febrero se ha ido y con él el Idealismo Alemán, sobre todo Schlegel. Hola, Federico Nietzsche, tus aforismos son los graffitis en los servicios de la gloria. De los chicos.
Enhorabuena.
Jesucristo tenía un pequeño cepillo para limpiar su túnica, pero no lo utilizó. “No soy ni naúfrago ni poeta y no necesito estas cosas”, dijo una vez. Diderot le odiaba. Cuando le mataron le quitaron el cepillo.
A partir de ahora todo es un duro golpe para Paco Umbral. Así están las cosas.
Una pareja con bolsas de plástico sale del Alcampo. Lo ví.
Metieron las bolsas en un coche. El coche se llamó papi.
También hubo un niño. Todo era muy triste.
Ortega y Gasset entra en la peluquería. En la trastienda hay una puerta secreta para salir. A Ortega le pasaban estas cosas. Luego se marcha por la puerta principal envuelto en una nube de Brummel for men.
Por cada kilo de sol, un gramo de agua. Por cada campo de golf un zumo de piña. Los ángeles llegan del Sáhara y mueren en el estrecho de Gibraltar.
El enamorado alimenta los sobacos de su chica con sus diversas sombras. Los domingos son enemigos de los sobacos. Los domingos odian a todo el mundo, pero no lo dicen (Te lo digo a ti, Conchi, para que lo sepas).
El siglo XVIII era una chaiselonge en el quirófano de Robespierre ¿Pero por qué matar al cirujano? ¿Y la chaiselonge, dónde está? Era casi nueva.
Pequeño grillo, ¿qué haces cantando bajo este sol de agosto? Te vas a asfixiar. Vete a Alicante o haz un curso en la Cámara de Comercio. Tienes que aprender inglés.