Entradas etiquetadas ‘libros’
El transporte público de Cuenca con la cultura [por I. Ave]
Se multiplica el número de lectores por parada de bus en la ciudad
PARADA DEL ALCAMPO, 4 DE LA TARDE.- Es un éxito la nueva campaña que la Oficina del Transporte Público de Cuenca viene desarrollando esta temporada en pos de la lectura de libros. Hasta hoy, la queja más frecuente formulada por parte de la Asociación de Lectores En el Bus (ALEBUS) argumentaba que era imposible leerse un solo capítulo de El péndulo de Foucault en la escasa media hora que tardaba en llegar el bus nº 7 para ir al Lídel a comprar yogures de fruta.

Afortunadamente, este tiempo atrás se han reajustado las frecuencias de paso de los buses para mitigar Leer el resto de esta entrada »
Hans Christian Andersen, 200º aniversario (1805 – 1875) [por el Polilla]
Hans Christian Andersen no sólo escribió cuentos, también viajó y visitó España. De aquel viaje nos dejó un libro y un retrato de nosotros hace casi ciento cincuenta años. El deseo de conocer España le impulsó a escribir en su diario: Mi libro Viaje por España empezará así: Yo me había dicho a mí mismo, si gano la lotería hago un viaje a España; pero no gané, de este modo no quiso el Señor que obtuviese el dinero, pero un día hizo que mi editor dijese “sus Cuentos Ilustrados se han agotado, tenemos ya una edición nueva completa que le de derecho a honorarios”. Fue como si del cielo me lloviese la beca a España.
Realizó el viaje en 1862 ( del 4 de septiembre al 23 de diciembre). Entró en España por los Pirineos y recorrió desde Barcelona la España mediterránea y costera llegando a Andalucía donde visitó Sevilla y Córdoba.
Comienza el retorno del viaje rumbo hacia el norte con destino a Madrid. También visita Toledo y Burgos. Sale de España pasando los Pirineos hasta Biarritz.
En su libro refleja una visión romántica de España, exótica en sus paisajes y sus gentes, donde los sentidos se exacerban estimulados por olores a jazmines y azahar, sonidos de castañuelas, y ojos negros de mujer con mantilla y abanico.
En esa casa tenían unas hijas muy guapas. Llegaron dos soldados jóvenes, de visita, y se despojaron de la guerrera; las castañuelas emprendieron un ritmo aletero y, trazando sonoros ornamentos, redoblaron con gran maestría; era un verdadero arte. Dio comienzo la danza; reían, cantaban… alguien rasgó una guitarra. El caluroso día se transformó en noche clara y estrellada; pero el aire era ardiente, y yo sentía que me estaba volviendo tan ardiente como cualquier español. Sentado al balcón contemplé a aquellos jóvenes felices.
(Hans C. Andersen “Vieje a España”, Alianza Editorial, 1988)

Hans Christian Andersen en Andalucía