El Rinoceronte

Versión digital de la revista El Rinoceronte de Cuenca (ES).

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Los refranes del carnicero caprichoso [por el Carnicero hijo]

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Sabiduría primaveral de primer orden, imprescindible para los que quieren ser grandes conquistadores

La primavera ha llegado. ¿Pero estamos realmente a la altura de ella?

Querer llegar a algo es difícil. Muy difícil. Y sin antecedentes penales incluso puede ser peligroso.

Un buen solomillo vale más que mil refranes.

¡Pero ojo! Mil refranes pueden valer una pasta.

Todos los grandes conquistadores nacieron en una carnicería (Es alucinante).

Pero no sabían cortar bien la carne.

No sé nada de la vida eterna. ¿Pero qué más da? Nos metemos en ella con dos cojones.

Los cadáveres que hay en una carnicería son los únicos que no van al cielo.

La verdad es como un solomillo. Pero también puede ser un chorizo. Los chorizos que se visten de solomillo se dividen en dos clases: clase A y clase B. Los de clase A tienen menos grasa. Los de clase B menos dinero.

Este no es mío:
Con más facilidad hace una propia persona lo que otra vez ha hecho que lo que nunca hizo.
(Es de Quevedo. Yo no entiendo nada).

La ternura es como la tenera cuando de la tenera sólo quedan los huesos (Esto es mío, pero tampoco lo entiendo).

El sentido común son las criadillas de los hipócritas.

El único que puede ser hipócrita es el carnicero.
(Por sentido común).

Mi prima Laura se pasa un poquito. El otro día hizo un comentario sobre el chorizo de Ángel Acebes que era buenísimo. Pero no lo puedo poner aquí.

Si lo digo en la carnicería me quedo sin clientes.

Quedarse sin clientes es malo. Quedarse con ellos también. Eso es la verdadera tragedia.

No sabemos nada.
Pero que más da. Nos metemos en esto con dos cojones.

Written by Walter

1 abril, 2006 at 3:38 pm

Poesía y rebajas [por Félix Gardel]

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Una medusa creciente
volaba sobre Ripoll,
sin control, sin precedente
y lleno de alcohol.

Una palmera lujosa
como un maniquí,
y una señora tramposa
tomaron un aprés-ski.

¿Por qué la señorita
no ve al Marqués de Riscal,
y en cambio no me quita
el ojo en el hall?

Oye, señorita,
no soy funcionario,
bien, te concedo la cita,
sé que te excita
en plan académico.

Una medusa nerviosa
volaba sobre Nepal.
Era muy curiosa,
enséñame tu cosa,
todo es muy normal.

Written by Walter

23 febrero, 2006 at 12:42 pm

Publicado en El Rinoceronte nº 02, Poesía

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María Engracia

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Mar�a Engracia

Written by Walter

23 febrero, 2006 at 11:49 am

El canto de la serpiente

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Cuando los rinocerontes cruzan el Júcar

En verano el alma se bambolea en la cuerda de la ropa. Las lavadoras centrifugan al ritmo de Cuba. Las siestas no llegan a los aeropuertos. Y los galanes de noche empiezan a cantar sus dramáticas cursiladas a lo Concha Piquer.

Febrero se ha ido y con él el Idealismo Alemán, sobre todo Schlegel. Hola, Federico Nietzsche, tus aforismos son los graffitis en los servicios de la gloria. De los chicos.
Enhorabuena.

Jesucristo tenía un pequeño cepillo para limpiar su túnica, pero no lo utilizó. “No soy ni naúfrago ni poeta y no necesito estas cosas”, dijo una vez. Diderot le odiaba. Cuando le mataron le quitaron el cepillo.

A partir de ahora todo es un duro golpe para Paco Umbral. Así están las cosas.

Una pareja con bolsas de plástico sale del Alcampo. Lo ví.

Metieron las bolsas en un coche. El coche se llamó papi.
También hubo un niño. Todo era muy triste.

Ortega y Gasset entra en la peluquería. En la trastienda hay una puerta secreta para salir. A Ortega le pasaban estas cosas. Luego se marcha por la puerta principal envuelto en una nube de Brummel for men.

Por cada kilo de sol, un gramo de agua. Por cada campo de golf un zumo de piña. Los ángeles llegan del Sáhara y mueren en el estrecho de Gibraltar.

El enamorado alimenta los sobacos de su chica con sus diversas sombras. Los domingos son enemigos de los sobacos. Los domingos odian a todo el mundo, pero no lo dicen (Te lo digo a ti, Conchi, para que lo sepas).

El siglo XVIII era una chaiselonge en el quirófano de Robespierre ¿Pero por qué matar al cirujano? ¿Y la chaiselonge, dónde está? Era casi nueva.

Pequeño grillo, ¿qué haces cantando bajo este sol de agosto? Te vas a asfixiar. Vete a Alicante o haz un curso en la Cámara de Comercio. Tienes que aprender inglés.

Written by Walter

23 febrero, 2006 at 11:42 am

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